martes, 27 de septiembre de 2011

REFLEXION

¿ES POSIBLE DESDE EL TRABAJO EN CIENCIAS NATURALES ORIENTAR A LOS NIÑOS Y JOVENES PARA QUE REALICEN UN CAMBIO EN LOS MITOS O PARADIGMAS QUE APUNTAN HACIA LA CONVIVENCIA CON EL OTGRO Y CON EL ENTORNO?
Si es posible orientar el cambio en los niños iniciando desde la reflexión personal sobre las relaciones del ser humano con su entorno, y sobre la necesidad de tomar conciencia sobre los impactos nocivos que sobre el medio tiene el seguir una tendencia de vida consumista y una actitud irreverente hacia la naturaleza y sus elementos. Nuestras relaciones medioambientales: Ser humano – medio ambiente, han dejado mucho que desear. Como colombianos, nuestras relaciones personales, en donde debe primar el respeto, la convivencia, tolerancia y solidaridad; se evidencia un clima de violencia, inseguridad, egoísmo y egocentrismo generando individualismo, lo cual va en contra del desarrollo colectivo de una patria.
Nuestras relaciones con el medio terminan siendo reflejo de las relaciones entre nosotros mismos. Si no nos importa lo que le sucede a nuestro vecino, (si pasa por una situación económica, social o familiar difícil), menos nos va a competer si se ensucia, destruye o contamina el humedal, la quebrada, el parque o bosque de niebla que se encuentra cerca de nuestra casa o en nuestro barrio, tal vez le sacaremos fruto presentando un trabajo o proyecto muy galardonado que se queda solo en el papel y en los anaqueles de las instituciones, no nos interesa después de presentado el trabajo lo que pueda suceder con el ecosistema trabajado y utilizado para el beneficio propio y particular. Se han desarrollado trabajos maravillosos de recuperación, pero no han tenido continuidad y seguimiento por lo tanto sus resultados no han sido los realmente esperados.
elaboro: marcela quiroga

CONSUMO Y DESARROLLO

CONSUMO Y DESARROLLO
Las personas que vivimos en los países desarrollados formamos parte de lo que se ha dado en llamar sociedad de consumo. Es decir, vivimos en una sociedad en la que comprar y consumir son actividades cotidianas que no dejan de aumentar.
El consumo desenfrenado de bienes y servicios se conoce como consumismo.
El crecimiento incontrolado de la producción y del consumo ha generado montones de basuras, ha contaminado el aire, el agua y el suelo con sustancias nocivas. Todo ha hecho cambiar el clima. La capa de ozono disminuye debido al consumo de CFCs, los bosques desaparecen y el desierto crece debido a la sobreexplotación industrial y agrícola. El volumen de basuras nos desborda. Está claro que a más consumo menos ecología. El consumismo se ha convertido en un estilo de vida que ha generado insatisfacción permanente (el mejor consumidor es la persona insatisfecha), frustración y trastornos de personalidad (anorexia, bulimia, vigorexia...), al fomentar mediante la publicidad el culto al cuerpo y a la delgadez para dar salida a toda una serie de productos y servicios que proponen belleza, éxito y juventud.
ELABORO MARCELA QUIROGA

TOTEM Y TABU


TOTEM Y TABU
El tótem es una figura que representa la unión de un grupo, no por lazos consanguíneos, sino por pertenecer a la misma imagen totémica, que puede ser un animal, una planta o una fuerza natural (rayo, fuego). Esta figura totémica representaba los lazos familiares de un grupo, en el cual no se podían contraer relaciones ya que eran consideradas incestuosas.

Tótem es un objeto, ser o animal sobrenatural, que en las mitologías de algunas culturas se toma como emblema de la tribu o del individuo; éste puede incluir una diversidad de atributos y significados.
Tabú designa a una conducta, actividad o costumbre prohibida por una sociedad, grupo humano o religión, es decir, es la prohibición de algo natural, de contenido religioso, económico, político, social o cultural por una razón no justificada o injustificable. Romper un tabú es considerado como una falta imperdonable por la sociedad que lo impone. Algunos tabúes son, en efecto, delitos castigados por la ley, en este sentido, los tabúes son antecedentes directos del derecho. Hay tabúes fuertemente incorporados a las tradiciones de ciertas culturas, mientras otros responden a intereses políticos.
ALQUIMIA
“cuando buscamos el tesoro, nos damos cuenta de que el camino es el propio tesoro.”
“Cuando tenemos los grandes tesoros delante de nosotros, nunca los reconocemos.”
“Tenemos que aprovechar cuando la suerte está de nuestro lado y hacer todo lo posible por ayudarla, de la misma manera que ella nos está ayudando”
“Las cosas hechas de pura vida difícilmente consiguen ser captadas en pinturas o palabras. Porque las personas se fascinan con pinturas y las palabras terminan olvidando el lenguaje del mundo.”

TOTEM Y TABU


TOTEM Y TABU
El tótem es una figura que representa la unión de un grupo, no por lazos consanguíneos, sino por pertenecer a la misma imagen totémica, que puede ser un animal, una planta o una fuerza natural (rayo, fuego). Esta figura totémica representaba los lazos familiares de un grupo, en el cual no se podían contraer relaciones ya que eran consideradas incestuosas.

Tótem es un objeto, ser o animal sobrenatural, que en las mitologías de algunas culturas se toma como emblema de la tribu o del individuo; éste puede incluir una diversidad de atributos y significados.
Tabú designa a una conducta, actividad o costumbre prohibida por una sociedad, grupo humano o religión, es decir, es la prohibición de algo natural, de contenido religioso, económico, político, social o cultural por una razón no justificada o injustificable. Romper un tabú es considerado como una falta imperdonable por la sociedad que lo impone. Algunos tabúes son, en efecto, delitos castigados por la ley, en este sentido, los tabúes son antecedentes directos del derecho. Hay tabúes fuertemente incorporados a las tradiciones de ciertas culturas, mientras otros responden a intereses políticos.
ALQUIMIA
“cuando buscamos el tesoro, nos damos cuenta de que el camino es el propio tesoro.”
“Cuando tenemos los grandes tesoros delante de nosotros, nunca los reconocemos.”
“Tenemos que aprovechar cuando la suerte está de nuestro lado y hacer todo lo posible por ayudarla, de la misma manera que ella nos está ayudando”
“Las cosas hechas de pura vida difícilmente consiguen ser captadas en pinturas o palabras. Porque las personas se fascinan con pinturas y las palabras terminan olvidando el lenguaje del mundo.”

NATURALEZA Y CULTURA

NATURALEZA Y CULTURA
 La naturaleza se presenta como una realidad caracterizada por la permanencia, la estabilidad, la regularidad. El retorno de las estaciones y de las floraciones, la constancia de las formas de lo viviente, pero también del mundo material, hacen de la naturaleza, por así decirlo, el testimonio de la sustancialidad del ser: que las cosas tengan una naturaleza significa que poseen una suerte de solidez en la cual el ser humano puede hacer capital de sus acciones y sus empresas. La naturaleza encubre una suerte de verdad que habría que descubrir.
La cultura es una institución humana, y como tal corresponde al ejercicio de una voluntad, o, al menos, a un conjunto de intenciones de sentido: la cultura es un mundo donde se despliegan reglas y valores. Éstos, sin embargo, son relativos al accionar humano, y son, por así decirlo, víctimas de su inconstancia: la cultura es también el mundo de la diversidad de creencias, de la inconstancia de las pasiones, o incluso de la contradicción de las decisiones humanas.
Naturaleza y cultura han sido distinguidas desde el punto de vista de la libertad de la acción. Lo natural es, ante todo, lo espontáneo, lo instintivo, lo irreflexivo, o sea, la ausencia de la puesta en marcha del pensamiento deliberativo, del juicio, de la reflexión, que caracterizan por el contrario el despliegue de la acción libre, es decir, voluntaria.
VIRGEN DE GUADALUPE
La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe es una maravillosa síntesis cultural, una obra maestra que presentó la nueva fe de manera tal que pudo ser entendida y aceptada inmediatamente por los indios mexicanos. Es imposible de describir aquí la rica y complicada simbología que contiene este cuadro-códice porque cada detalle de color y de forma es portador de un mensaje teológico. El rostro impreso en el ayate es el de una joven mestiza; una anticipación, pues en aquel momento todavía no habían mestizos de esa edad en México.
María asume así el dolor de miles de niños, los primeros de una nueva raza, rechazados entonces tanto por los indios como por los conquistadores. La Virgen está de pié y su rostro se inclina delicadamente recordando un poco las tradicionales "Inmaculadas". Esta oportuna inclinación evita que el empate que une las dos piezas del tejido caiga dentro de la faz de la Virgen. El manto azul salpicado de estrellas es la "Tilma de Turquesa" con que se revestían los grandes señores, e indica la nobleza y la importancia del portador. Los rayos del sol circundan totalmente a la Guadalupana como para indicar que ella es su aurora. Esta joven doncella mexicana está embarazada de pocos meses, así lo indican el lazo negro que ajusta su cintura, el ligero abultamiento debajo de este y la intensidad de los resplandores solares que aumenta a la altura del vientre. Su pie está apoyado sobre una luna negra, (símbolo del mal para los mexicanos) y el ángel que la sostiene con gesto severo, lleva abiertas sus alas de águila.
La Virgen de Guadalupe se presentó ante sus hijos como la Madre del Creador y conservador de todo el universo; que viene a su pueblo porque quiere acogerlos a todos, indios y españoles, con un mismo amor de Madre.

POSITIVISMO

Estadio teológico: Para el autor la infancia de la sociedad humana está caracterizada por el predominio del pensamiento teológico, este estadio tiene su principal característica en que las explicaciones eran mágicas .Era un estadio provisional y preparatorio. A su vez se divide en las siguientes fases:
Fase fetichista: Es la más inmediata, consiste en atribuir a todos los cuerpos exteriores una vida esencialmente análoga a la nuestra, pero más enérgica. La adoración de astros es el grado más alto.

Fase politeísta: Aquí la filosofía inicial sufre la más profunda transformación. La vida es por fin retirada de los objetos materiales para ser transportada a los diversos seres ficticios, habitualmente invisibles, cuya activa intervención se convierte en la fuente directa de todos los fenómenos exteriores. Según Comte la mayor parte de nuestra especie no ha salido todavía de esta fase.

Fase monoteísta: Supone la decadencia de la filosofía inicial. Su característica es la adoración a un solo Dios. Es una fase de gran abstracción.

2. Estadio metafísico: La metafísica intenta sobre todo la íntima naturaleza de los seres, el origen y el destino de todas las cosas, pero en lugar de emplear para ello los agentes sobrenaturales los reemplaza, por aquellas entidades o abstracciones personificadas, cuyo uso, en verdad característico, ha permitido a menudo designarla con el nombre de ontología. Es entonces la pura imaginación la que domina, y todavía no es la verdadera observación: pero el razonamiento adquiere aquí mucha extensión y se prepara confusamente al ejercicio verdaderamente científico.

Es un período intermedio, de duda, todo se cuestiona. Lo define como “una especie de enfermedad crónica inherente por naturaleza a nuestra evolución mental.”

3. Estadio positivo: La lógica especulativa había consistido hasta entonces en razonar, no ofreciendo prueba alguna. Este estadio poco a poco estará presente en toda la humanidad. Es la última fase en la evolución del pensamiento y la sociedad. Los hombres aceptan la realidad a través de la observación, experimentación.... A través de este pensamiento orden y progreso se unen. El pensamiento se limita a ser operativo, estudiar la mecánica de los fenómenos y la relación entre ellos.

Posteriormente nos habla de la naturaleza relativa del espíritu positivo, y nos dice que la ciencia se limita a descubrir los objetos externos sin descubrir su verdadera constitución, y que ninguna ciencia mejor que la astronomía puede mostrar esa naturaleza necesariamente relativa de todos nuestros conocimientos reales. Y por lo tanto el destino de las leyes positivistas consiste ante todo, en ver para prever, en estudiar lo que es, a fin de concluir de ello lo que será, según el dogma general de la invariabilidad de las leyes naturales.

Una vez que ya nos ha hablado del destino de las leyes positivistas, nos habla del destino del espíritu positivo, que en definitiva viene a ser la satisfacción de nuestras propias necesidades, ya que la filosofía positiva procura en los espíritus bien preparados una aptitud muy superior a la que nunca pudo ofrecer la filosofía teológico- metafísica .
 elaboro: marcela quiroga

viernes, 2 de septiembre de 2011

PODER Y ORDEN

PODER Y ORDEN
La base de toda dominación es la articulación desigual y contradictoria de la sociedad en clases sociales. Poder es la capacidad de imponer regularmente la voluntad sobre otros incluso pero no necesariamente contra su resistencia. Es una relación de desigualdad entre sujetos sociales. Esta relación asimétrica surge del control diferencial de ciertos recursos: - medios de coerción física  - recursos económicos - medios de información  -  control ideológico
La coacción es el recurso más costoso porque desnuda la dominación, es sin embargo la última ratio que respalda la dominación. El consenso transforma el orden como natural y justo y no lo cuestiona como relación de dominación que es.
El Estado es en apariencia un tercer sujeto, pero es la instancia organizativa que garantiza las relaciones capitalistas de producción de tres maneras: como derecho, como presencia tácita de recursos de poder listos para ponerse en acto, como ideología (mediaciones: ciudadano, nación, pueblo).   El estado no es una garantía externa, sino que es constitutiva. La separación entre sociedad civil y estado es el fundamento principal de la ideología encubridora. Así como también es falso la oposición entre lo privado y lo público.
MARVIN HARRIS
Escobas y aquelarres
La gran locura de las brujas
 El retorno de las brujas


 EN ESTOS CAPITULOS TRATA: La brujería y la caza de brujas en la Europa medieval. El autor explica las causas de la matanza indiscriminada y continuada que se dio en la época de la caza de brujas, lo que según él, para la iglesia era básicamente un modo de recaudar dinero; el método era sencillo: cuando se capturaba de una bruja era sometida a tortura hasta que se viera obligada a confesar su “predilección por las artes oscuras y el diablo” y, una vez se quemaba a la culpable, las deudas contraídas por los gastos de la tortura y quema corrían a cuenta de la familia de la supuesta bruja, de este modo se enriquecía la iglesia. Además, la tortura proseguía hasta que delataran a más brujas que al igual que el acusado, no lo eran, pero el torturado se veía obligado a decir nombres para que cesara sus suplicio; más que querer destruir la brujería la inquisición se empeñaba en crearla, crear enemigos fantasmas en base a desgracias reales con una brillante campaña, de este modo la iglesia se aseguraba nuevas brujas y por tanto más riquezas extraídas del ambito popular.
La audacia de las diabólicas e infernales brujas no conocía límites. La Iglesia y el Estado montaron una denodada campaña contra los enemigos fantasmas del pueblo. Las autoridades no regatearon esfuerzo alguno para combatir ese mal, y tanto los ricos como los pobres podían dar las gracias por el tesón y el valor desplegados en la batalla. 
El significado práctico de la manía de las brujas consistió, así, en desplazar la responsabilidad de la crisis de la sociedad medieval tardía desde la Iglesia y el Estado hacia demonios imaginarios con forma humana. Preocupadas por las actividades fantásticas de estos demonios, las masas depauperadas, alienadas, enloquecida, atribuyeron sus males al desenfreno del Diablo en vez de a la corrupción el clero y la rapacidad de la nobleza. La Iglesia y el estado no sólo se libraron de toda inculpación, sino que se convirtieron en elementos indispensables. El clero y la nobleza se presentaron como los grandes protectores de la humanidad frente a un enemigo omnipresente pero difícil de detectar. Aquí había, por fin, una buena razón para pagar diezmos y someterse al recaudador de impuestos.